Mi facilidad para decir mil idioteces por segundo está caput.
Adiós Mishino!!
Fue inevitable enamorarme de esa cosita peludita que un día llegó junto a sus hermanitos, nadie lo quiso, excepto mi hija y yo. De a poco lo quisimos más y más hasta amarlo con locura. Hoy, tristemente, llegué a casa y vi un cuerpito frío tirado en la calle, se me heló el alma, la sangre. Mi hija desesperada y yo, sin saber como calmarla viendolo ahí sin vida. No puedo evitar estar deshecha por dentro así como tampoco pude evitar amarlo de tal forma que nunca dejaba de pensar en el, ni cuando estaba fuera de casa. No sé si el auto que lo atropelló lo hizo con intención o no, simplemente sé que dejaron dos almas destruidas, la de mi hija y la mía. Ningún ser amado (animal o no) es reemplazable. El amor que le teníamos a ese hermoso gatito nada lo puede reemplazar, cada ser es único, me duele el corazón tanto tanto que lo siento a punto de estallar. Precioso, espero que donde esté tu almita sea en un lindo lugar y que siempre nos recuerdes en tu eternidad. Te amamos con el alma...
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