De mi puño y letra
Pero me doy cuenta que no sale nada.
Nada inspirador, ni nada estúpido ni nada incoherente... solo la nada misma.
Busco entre los espacios de mi mente pero todo se pone en negro, se esconden los pensamientos y no se asoman ni para respirar.
Me frustra la situación y dejo cada entrada con una o dos palabras, guardadas como si en otro momento fuese a ser terminada, cosa que jamás pasa.
Entonces pienso que hoy mi cuerpo anda sin alma, sin espíritu de nada.
Quizás cuando la gente que amaba se fue, se llevó parte de mí y ya no queda nada.
4/09/2011 sábado a la madrugada
Comentarios