
Hace 13 años atrás a esta hora, estaba yo en la cama del hospital intentando dormir, sin poder lograrlo porque los nervios no me dejaban, sintiendo el miedo y emoción de saber que iba a ver por primera vez en unas horas a la personita que vivía temporalmente, mientras crecía y se formaba esos nueve meses, dentro de mi panza. En un momento, cuando menos me di cuenta por el cansancio y la ansiedad, ya estaba dormida.
sábado, septiembre 17, 2011
Historia de un cumpleaños.
El médico había planificado la cesárea para la mañana y yo era la tercera en la lista. La mañana se me hizo eterna, me sobresaltaba esperando que vengan a buscarme para entrar al quirófano...
Cuando por fin vinieron, yo estaba aterrada, pero con muchas ganas de conocer esa carita... Recuerdo como el doctor me retó, pidiéndome colaboración porque no podía colocarme la epidural ya que entre la panza y el miedo no podía encorvarme para la aplicación. Al fin se pudo, después de una lucha entre médico y aguja; y mis vértebras que no se abrían por supuesto. El anestesista cantaba junto a una doctora y me hacían bromas que ni recuerdo porque los ojitos se me cerraban y ellos a toda costa querían evitarlo. Mientras, yo sentía un manoseo en la panza, hacían fuerza desde la boca de mi estómago hasta la parte baja del abdomen para ayudar a mi okupa a salir de donde estaba escondida.
Y ahí a las 14hs, justo en ese momento, momento exacto, una carita se asoma para conocernos... era hermosa, tenía el pelo negro y con muchos rulitos pegados en la cabeza. Yo era feliz, sentí algo que no se puede explicar con palabras, hay que sentirlo, vivirlo, pero la anestesia era más fuerte y después de verla, no recuerdo más nada hasta volver a la habitación y despertar un par de horas más tarde.
Pero eso fue el17 de septiembre de 1998, hoy, 13 años después, recuerdo ese momento y muero de amor, de emoción, de felicidad, por eso festejo ese día, esa hora... Hasta ese momento nunca hubiese creído cuanto se puede amar a una persona, por eso este post está dedicado a mi hija Mel, el amor de mi vida y la que me trae a la tierra cuando levanto vuelo y no sé volver. Esa es mi hija, lo mejor que hice en mi vida. Sos mi razón de vivir!!
FELIZ CUMPLE PRINCESITA!!!!
Publicadas por Romy a la/s 1:31 AM 0 comentarios
lunes, septiembre 12, 2011
Ya no queda nada más!!
La verdad es que ya no sé lo que quiero.
Es tanta la confusión que me provocás
que quisiera meterme bajo la alfombra
y no tener que tomar decisiones.
Hoy mi vida es un quilombo y estoy podrida.
Publicadas por Romy a la/s 10:54 PM 0 comentarios
domingo, septiembre 11, 2011
Grrrrrrrr Brrrrrrrr Ufffffffffffff GRrrrrrr
Yo, la más inmadura del mundo, te digo a vos, inmaduro.
Yo que no tengo cara para llamar así a nadie, te lo digo a vos. Inmaduro.
Tenía la esperanza de verte crecer, de evolucionar, pero es todo lo contrario, veo un retroceso que ya no quiero soportar. Me pone la sangre como un hervidero ver tus actitudes y como te gusta inmovilizar la relación.
Me enfermás, me hacés hacer todo mal. Sos tóxico para mí. Me siento una serpiente encantada con tu melodía, sabiendo que simplemente me vas a dañar al día siguiente.
Sos Hamelin y yo un ratón... me enfureces y con tus palabras me callas... te haces el idiota pero sabemos que no sos ningún estúpido. Te odio!!!!!!
Publicadas por Romy a la/s 1:07 AM 0 comentarios
lunes, septiembre 05, 2011
Publicadas por Romy a la/s 3:59 AM 0 comentarios
Perdón a mí misma.
Y sí, la confianza me suele jugar malas pasadas.
A veces las cosas parecen algo que no son, la gente parece ser lo que no es, las situaciones crean fantasías que no se corresponden con la realidad.
Perdón. Otra vez perdón a mí misma. Perdón por volver a dejar mi corazón sin protección, a dejarlo a la intemperie sin un gorro y sin bastón.
Gorro para protegerlo del sol y de la lluvia, y bastón para sostenerse cuando algo lo empuje hacia el abismo.
Perdón. Perdón por ser tan ciega, por entregar mi corazón sin garantía. Perdón por ser tan estúpida y soportar tanto dolor.
Perdón, perdón por aparentar que las cosas van bien cuando mi interior está deshecho sin solución.
Perdón a mí misma por no saber frenar, por no saber decir las cosas tal cual son. Por evitar ser tan brusca suavizar mis decisiones, perdón por postergar mi vida como si fuese que mañana arranco de cero y todo va a ir mejor.
Perdón, por ser tan necia, por forjar una relación llena de espinas y con poca satisfacción.
Perdón, por ser ingenua después de tanta traición.
Publicadas por Romy a la/s 3:41 AM 0 comentarios
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
