Lentejita viajera.

Tengo una sensación amarga que me hace flaquear. 
Cuando pensaba que nunca más iba a tener un hijo, la vida me demuestra que nunca está todo dicho. Aunque No fue. No pudo ser. Decidiste no seguir creciendo y sé que fue una señal, una lucecita mostrándome que a pesar de todo puedo seguir dando amor y todavía puedo dar vida, que no era yo el problema, que las cosas no fueron antes por alguna razón. Y que pueden ser ahora... O más adelante. 
Fue duro escuchar que tu corazón no llego a latir, como lo es ahora esperando que mi cuerpo se vuelva a preparar para dejarte ir y estar fuerte para poder seguir mi vida normalmente, aunque eso no se sí será tan cierto. 
Se que pasaste a dejarme una esperanza, a dejarme una enseñanza. 
Te quiero mi porotito, mi lentejita viajera, nos veremos cuando sea el momento!!! ❤️

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Adiós Mishino!!

Adiós

Desnudando mi alma.